Archivos de la categoría ‘El presente de la industria’

Consolidación de la Industria Automotriz

junio 5, 2008

Los números de la industria automotriz argentina muestran a un sector que se ha consolidado dentro de la economía nacional: considerando sólo la fabricación de terminales, la producción alcanzó las 544.647 unidades en el 2007, cifra récord en la historia del sector, superando el registro de 1998 de 457.956 vehículos.

Los datos surgen del anuario 2006 y actualizaciones que realiza la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA), y se consignan todas las empresas acogidas al régimen de la Ley 21,932 de las cuales se dispone información.

Con respecto al 2006 en el que se produjeron 432.101 unidades, el crecimiento significó unos 112.346 vehículos más, lo que equivale a un 26 por ciento.

Lo anterior afirma un contexto de prosperidad de la industria que se inició en el 2003, coincidiendo con la reactivación económica del país. Los cinco años de crecimiento sostenido implicaron un 221 por ciento más en la producción.

De esta manera, se dejó atrás un ciclo de cuatro años de recesión –también coincidente con la coyuntura macroeconómica- comprendidos entre 1999 y 2002. En ese último año la producción alcanzó los 159.356 vehículos, el registro más bajo desde 1991 -138.958-.

Participación de la industria automotriz en la economía

Si a la fabricación de terminales se le agrega el sector autopartista, el rubro representó el 2,2 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI) de Argentina, aunque comparándolo dentro del PBI industrial, su participación fue de 13,2 por ciento, constituyéndose en el principal referente del sector económico secundario.

Lo anterior también se reflejó en las exportaciones de Manufacturas de Origen Industrial (M.O.I.), en el que la mencionada actividad representó el 33,3 por ciento nacional.

En cuanto a la participación en la recaudación impositiva, el sector contribuyó con 7 mil millones de pesos, lo que equivale al 4,7 por ciento de los tributos nacionales. Finalmente, los trabajadores de la industria totalizaron 110 mil personas.

Inserción de la industria nacional en la Globalización -1º Parte-

junio 4, 2008

Una de las políticas centrales en la estrategia de la industria automotriz nacional para participar en el mercado mundial es la monetaria, que consiste en el mantenimiento de un precio alto del dólar en relación al peso, para atraer inversiones y promover exportaciones.
Con esta decisión del Gobierno nacional, el Banco Central regula la cantidad de pesos que se emiten en el mercado local de acuerdo a la demanda de dólares existente, hasta lograr una equivalencia cercana a u$S1 = $3,10.
No obstante, también participa como comprador o vendedor de dólares para mantener dicha equivalencia con el peso, respondiendo a las actitudes de los agentes económicos sobre la divisa estadounidense que hacen variar la demanda sobre la misma. 
De no existir la mencionada intervención del Banco Central, la comparación sería de u$S1= $2,30 aproximadamente, debido, principalmente, a la devaluación a nivel global que viene sufriendo el dólar y a la abundancia de dicha divisa en el mercado local consecuencia del comercio exterior de los bienes agropecuarios.
Sin embargo, la decisión oficial de conservar el cambio monetario al precio actual le permite al sector industrial tener costos bajos en insumos y salarios medidos en pesos, en relación a los beneficios de vender en dólares en mercados extranjeros. En consecuencia, fomenta la inversión y exportación de manufacturas de origen industrial.
En el caso del sector automotriz, en la producción de terminales, la política monetaria fue uno de los pilares de su recuperación. Comparativamente con el peor momento de la convertibilidad, el 2001, en el que el país estaba en el tercer año de recesión económica y la mayoría de las fábricas de terminales trasladaron su producción a otros Estados en el que tuvieran menores costos, el 2006 expuso números favorables.

Fuente: Adefa. Tipo de cambio considerado U$S1= $3,15

Se observa que tanto en las ventas como en las compras, la industria incrementó en más de dos veces la capacidad que tenía en el 2001. Esto tiene correspondencia con la cantidad de automóviles producidos en dichos períodos: 432.101 en el 2006 contra 235.577 en el 2001.
Sin embargo, no ocurrió lo mismo con el crecimiento de los salarios, ya que si bien se trabajó casi el doble de horas, 32 millones contra 17, y se emplearon 4.845 trabajadores más (19.095 en 2006 y 14.250 en 2001), el gasto en los sueldos fue de 66 mil dólares menos que en 2001 (ver gráfico).
En consecuencia, si en el peor año de la industria un trabajador promedio ganaba 2.330 dólares al mes, en el 2006, luego de cuatro años de crecimiento sostenido del sector, dicho monto se redujo a 1.450 U$S, lo que equivale a $4.500 actuales.
A pesar de ser el principal factor en la reducción de los costos, en el cual contexto salarial, lo que gana un obrero de la industria automotriz es elevado, y ello también se debe a la política monetaria nacional.

Inserción de la industria nacional en la Globalización -2º Parte-

junio 3, 2008

La recuperación de la industria automotriz y su progresiva participación en el mercado mundial están vinculadas a la estrategia de producción y comercialización de los últimos años, que implicaron acciones conjuntas con Brasil, aprovechando el mayor desarrollo del mencionado país en este rubro.
Específicamente, la Política Automotor Común (PAC) acordada entre ambos países, plantea la regulación comercial para el logro de un equilibrio en el desarrollo de las dos industrias, y una mejor competitividad de la región en el mercado mundial aplicando límites y aranceles a la importación de productos no fabricados en el MERCOSUR.
Uno de los elementos significativos del acuerdo bilateral es la creación del índice Flex (Artículo 12), que establece que la relación entre el valor de las importaciones y exportaciones entre ambos países debe atenerse a un coeficiente no superior a 1,95. Esto limita las importaciones a 195 dólares por cada 100 que se exporten.
Hasta Junio de 2006, el Flex era de 2,6. Con esta modificación, la mayor economía sudamericana tiene que importar más bienes desde su socio menor o restringir sus ventas, lo que implica para Argentina un límite en las importaciones que lo obliga a un mayor desarrollo nacional y una tendencia creciente hacia la exportación. Otro de los acuerdos alcanzados refiere a la política arancelaria aplicable al Comercio Intrazona (Artículo 10), que hasta el 30 de Junio del 2008, fija un 100% de preferencia arancelaria entre ambos países (un arancel del 0%). Respecto al Comercio Extrazona, entre los países mencionados y aquellos no pertenecientes al MERCOSUR, el Artículo 3 indica un tributo del 2% para todo tipo de autopartes importados para la producción. A su vez, el acuerdo plantea en los casos de la incorporación de carrocerías y cabinas un arancel es de un 35% y para maquinaria vial autopropulsada del 14%. Los anteriores artículos explican las razones de que Brasil sea el principal destino de las exportaciones que implican el 48% y el origen de las importaciones nacionales que representan el 81%. Sin embargo, la Política Automotor Común todavía no ha logrado reducir el déficit que existe en el comercio bilateral con Brasil, que en el 2007 fue de 4.182 millones de dólares.

Fuente: La Voz del Interior. Economía. Pág. 6 Jueves 17/04/08

Resta esperar la actualización del PAC, que se llevará a cabo el 30 de Junio del presente año, donde el gobierno de Brasil buscará nuevamente la liberalización del comercio automotor con Argentina, mientras que nuestro país intentará mejorar el Flex para reducir aún más las asimetrías entre ambas industrias.

Lejos de los primeros lugares

junio 2, 2008

A pesar de que la industria automotriz nacional sea una de las actividades secundarias más importante y con mayor crecimiento en el país, a nivel mundial está lejos de ser una potencia.
Considerando el rubro central, la producción de terminales, los 432 mil automóviles fabricados en Argentina durante el 2006 ubicaron a este país en el puesto 25 en el ranking internacional, integrado principalmente por 35 Estados. Los datos surgen del Anuario 2006 de la Asociación de Fabricantes Automotores de Argentina (ADEFA).
Comparativamente con los cinco primeros productores, la distancia es significativa: Estados Unidos y Japón, con una producción de 12. 320 y 11.105 millones de autos respectivamente, están en la cima, y luego lo siguen China, Alemania y Corea del Sur, este último con la fabricación de 4 millones de vehículos.

Fuente: Adefa. Anuario 2006, Producción pág. 65.

Otro de los signos de la lejanía de la presencia mundial de la industria nacional es que estos países que son los principales mercados automotrices, no constituyen los primeros destinos de las exportaciones de Argentina.
El continente asiático representa el 1.2% de las ventas al exterior, el europeo el 1.1%, mientras que Estados Unidos no llega al 4%.
En cuanto a la predominacia en Latinoamérica, la industria nacional automotriz se ubica en tercer lugar, aunque también está lejos de los principales referentes, Brasil y México, que ocupan los puestos 9 y 10 en el mundo, con una fabricación de 2.611 y 1.979 millones de autos respectivamente.

Fuente: Adefa. Anuario 2006, Producción pág. 65.

Objetivo nacional
Si bien durante el 2007 la producción de terminales nacionales alcanzó su récord histórico con 544 mil autos, la marca no fue suficiente para mejorar el posicionamiento a nivel mundial, ubicándose nuevamente en el puesto 25.
Por esta razón, el Gobierno central está preparando un plan quinquenal con el objetivo de ocupar a finales de 2008 el puesto 19 del ranking, según informó Fernando Fraguío, Secretario de Industria de la Nación, en su pasada visita a Córdoba, en el marco del acuerdo de Iveco con dicha provincia suscripto el 16 de abril, por el que la automotriz duplicará su producción.
Para lograr tal propósito, serán claves las negociaciones con Brasil con respecto a la Política Automotor Común, ya que el acuerdo actual culmina en julio y su renovación orientará el destino de la industria nacional, debido a que el mencionado país es el principal destino y origen en el comercio de terminales y autopartes.

Impulsan proyecto de ley para fortalecer autopartes nacionales

junio 1, 2008

Tras la devaluación que se produjo en el año 2002 y con la posterior ventaja cambiaria debido al “dólar caro”, las autopartes nacionales se tornaron más competitivas respecto a los productos que se importaban. Asimismo, se desarrolló con fuerza la exportación de las mismas.
“La producción de autopartes  en nuestro país creció desde 2003, gracias a la estabilidad que presentaba el mercado interno automotriz. Durante el año  2007, se produjeron 545.000 unidades con un 30% de piezas nacionales”1.
Según AFAC (Asociación de Fábricas Argentina de Componentes), la industria autopartista argentina está compuesta por unas 400 empresas, que emplean a 62.000 personas y vende por 5400 millones de dólares.
La fabricación de autopartes en nuestro país, está dividida en cuatro grandes polos productivos: Córdoba, Gran Buenos Aires, Rafaela y Rosario.
A pesar del crecimiento de las exportaciones en nuestro país desde 2003 a niveles muy elevados, lo mismo ocurre con las importaciones, las cuales, a su vez, ascienden a cifras aún mayores por lo que la brecha deficitaria en la balanza comercial es cada vez más marcada.
Este desbalance se debe, principalmente, al intercambio de autopartes que se tiene con Brasil, cuyas exportaciones a la Argentina duplican las importaciones que recibe desde nuestro país.

Fuente: Mercosur Noticias

Asimismo, existen factores como el aumento en los costos internos, la aparición de nuevas tecnologías, la inflación, la presión tributaria por parte del Gobierno o la cuestión salarial que atentan contra la competitividad de las autopartes nacionales frente al mercado externo y hacen desaparecer la rentabilidad.
Frente a ésta situación y teniendo en cuenta la importancia de la industria autopartista y que el sector automotor es uno de los principales pilares de la producción industrial argentina, el Gobierno nacional impulsó un nuevo proyecto de ley denominado “el régimen de fortalecimiento autopartista argentino”, el cual ya está siendo tratado por el Congreso de la Nación.
“El proyecto busca consolidar el desarrollo del sector y ajustar el desbalance del comercio que existe con Brasil. Prevé un reintegro decreciente en el tiempo sobre el valor de las compras de autopartes locales, matrices y moldes. El beneficio será del 8% sobre el valor de la compra en el primer año; el 7%, en el segundo, y el 6%, en el tercero”.
“Además, para revertir la escasa proporción de motores de fabricación nacional, el proyecto propone un beneficio más extendido, de 5 años, para la compra de autopartes locales destinadas a motores y cajas de transmisión. El beneficio se inicia con un 10 por ciento de reintegro en el primer año y culmina con 6 por ciento en el quinto”2.
“Junto a este proceso de inversión en toda la cadena, el proyecto apunta a duplicar el empleo sectorial, elevándolo hasta 200.000 puestos de trabajo altamente calificados”3.
La presidenta de nuestro país, Cristina Fernández de Kirchner, afirmó: “En el sector de autopartes se ubica la mayor innovación de la industria automotriz, por eso hay que poner financiamiento. La clave está en generar valor agregado”.
“Es importante que sepamos integrarnos a cadenas de valor para sustentar el crecimiento económico”, concluyó la presidenta.
Por su parte, el ministro de Economía, Carlos Fernández, remarcó que “con estas medidas, en un horizonte de cinco años esperamos llevar a 1,1 millón el número de automóviles y a 500 mil la cantidad de motores fabricados por la industria argentina”.
El ministro agregó que “alrededor del 13% de las exportaciones del año pasado, unos u$s 50.000 millones, se originaron en la venta de autopartes. Están dadas las condiciones macroeconómicas para que este sector se desarrolle”, finalizó.

1- La Nación.com
2- www.castellanos.com
3- Infobaeprofesional.com


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